Después de pasar 85 días en prisión por apegarse a la ética periodística al no revelar la identidad de su fuente, Judith Miller, reportera del New York Times, fue liberada del Centro de detención Alexandria en EUA tras aceptar presentarse ante el jurado y testificar.

Lewis Lebby, jefe de personal del vicepresidente Dick Cheney y hasta hace poco fuente secreta de Miller, informó que la reportera era libre de revelar su identidad así como las conversaciones que sostuvieron referentes a la esposa del embajador Joseph C. Wilson y su relación con la búsqueda de material nuclear emprendida por Irak.

Para Miller, un reportero no debe revelar la identidad de su fuente sí éste así lo pide, “antes de violar una promesa prefiero enfrentar las consecuencias”, afirmó la reportera del Times después de haber sido puesta en libertad.
Su-Heil